Es un proceso de entrenamiento y aprendizaje a través del cual los protagonistas del mundo del deporte, bien sean deportistas, entrenadores, árbitros, jueces, responsables de clubes y federaciones, padres de deportistas, representantes y agentes, hacen trascender sus propias habilidades, descubriéndose a sí mismos de una forma integral y clara, obteniendo sus propias respuestas para superar cualquier limitación, con la mirada puesta en sus propios objetivos, personales y deportivos, en el que cuentan con la ayuda del coach que pondrá a su servicio la técnica del coaching, a través de preguntas poderosas realizadas con la inocencia de un niño, sin dar por sentada ninguna respuesta, sin juicios, valoraciones, ni opiniones previas.

Algunos ejemplos de retos que se suelen trabajar en el coaching deportivo son la motivación, el compromiso y la implicación en los objetivos que quiere el atleta o deportista, pero hacer una lista de ellos sería tan extenso como personas y casos que puedan haber. Cada persona es distinta y única, en su complejidad y en su sencillez.

Deportistas, o entrenadores, deben incluir el trabajo mental para conseguir un resultado óptimo en su desempeño.

El deportista entrena la técnica del deporte de su especialización, desde aspectos puramente físicos a conceptos de táctica o estrategia, pero para conseguir un resultado óptimo debe trabajar en la misma línea tanto su cerebro, como su mente.

El coaching deportivo tiene como principal objetivo establecer un plan estratégico de retos y metas, pero partiendo de la toma de conciencia de la situación en el momento de inicio, a partir de ahí el desarrollo de la propia responsabilidad, el compromiso, la motivación, el empeño, una adecuada autoestima, el desarrollo del talento e identificar los aprendizajes necesarios, serán items imprescindibles en el éxito del proceso de coaching deportivo.