Agilidad, flexibilidad, velocidad, coordinación, resistencia cardiovascular y respiratoria, fuerza, equilibrio, potencia, precisión y fortaleza. Todas estas competencias físicas se desarrollan con la práctica del CrossFit, modalidad deportiva bastante completa, no especializada en el trabajo de ninguna zona corporal concreta.

Esta práctica es muy distinta a las que pueden verse en normalmente en gimnasios, en los que se trabajan zonas específicas. Esto cambia con el CrossFit, puesto que se trabaja, mediante distintos tipos de ejercicios, los diferentes grupos musculares en una misma sesión. Desde flexiones, sentadillas o saltos hasta otros ejercicios con material específico, como el levantamiento de peso, son algunas de las rutinas que componen una sesión de esta modalidad deportiva.

Sus beneficios

Pierde peso y elimina grasa: La alta intensidad de los ejercicios hace que en poco tiempo se note la pérdida de peso. En el CrossFit casi no hay descanso y es una modalidad en la que se trabaja con repeticiones, por lo que es una práctica perfecta para la quema de grasas y calorías.

Aumento de la fuerza muscular: El CrossFit es una de las disciplinas más completas porque se trabajan y fortalecen todos los grupos musculares del cuerpo. Además, muchos de los ejercicios se ejecutan con el propio peso del cuerpo, aunque también hay otros que se hacen con material específico. Por ello, poco a poco y con constancia la masa muscular irá en aumento, lo que provocará una mayor fuerza muscular en el individuo.

Más resistencia: La intensidad de trabajo que lleva a fortalecer los músculos se traduce en una mayor resistencia. Así, se verá como poco a poco el cuerpo resiste y aguanta más trabajo y ejercicios más exigentes. Por tanto, la capacidad y resistencia pulmonar también se fortalecerá, utilizando el oxígeno como combustible para mantenerse activo durante el entrenamiento.

Fomenta relaciones: Aunque el CrossFit tiene desafíos individuales, se suele practicar en grupo. Mientras uno ejecuta un ejercicio los demás pueden hacer otros diferentes, e incluso hacer algunos en pareja o grupo. Así, todos pasan por las distintas rutinas marcadas por el monitor y trabajan los diferentes grupos musculares.

Por ello, se comparten experiencias entre todos y los compañeros pueden servir como apoyo para el entrenamiento y como una fuente de motivación.